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Los huéspedes esperan, y merecen, privacidad cuando se alojan en un Airbnb. Y Airbnb está de acuerdo; por eso cuenta con una política de privacidad que explica lo que se espera de los anfitriones.
En este artículo repasamos la política de privacidad de Airbnb y lo que te exigen sus Normas de privacidad para anfitriones, y después vemos las buenas prácticas que te ayudan a cumplirlas. Encontrarás un resumen en lenguaje sencillo de las normas sobre datos de los huéspedes, las normas sobre dispositivos de grabación y la monitorización que sigue estando permitida, además de pasos prácticos para proteger tus alquileres de corta duración.
Revisar los riesgos físicos y digitales es un buen punto de partida. Pero también debes conocer las políticas vigentes sobre dispositivos de grabación y plantearte instalar herramientas de monitorización respetuosas con la privacidad para protegerte.
Automatiza la seguridad de tus alquileres con una monitorización respetuosa con la privacidad: Minut es mucho más que un monitor de ruido y ocupación: detecta movimiento, humo y roturas de ventanas y envía un mensaje a ti y a tus huéspedes. Reserva una demo para descubrir cómo.
La Política de privacidad de Airbnb describe cómo la propia Airbnb recopila, utiliza y comparte tus datos personales, como tu nombre, datos de contacto, información de pago y datos de uso. Para la mayoría de las actividades de la plataforma, Airbnb Ireland UC es el responsable del tratamiento en el EEE y el Reino Unido, y la Comisión de Protección de Datos de Irlanda es la autoridad de control principal en la UE. Eso cubre lo que Airbnb hace con tus datos. Pero como anfitrión, también debes conocer tus propias responsabilidades, que se recogen en las Normas de privacidad para anfitriones.
Las Normas de privacidad para anfitriones de Airbnb fijan límites claros sobre cómo gestionas los datos de los huéspedes. Solo puedes usar los datos personales de un huésped para “gestionar tus reservas, cumplir la legislación aplicable y prestar tu Servicio de Anfitrión”.
También hay información importante sobre el RGPD que debes conocer: si recibes información personal del EEE, el Reino Unido o Suiza, y esa transferencia de datos “no se beneficia de una decisión de adecuación en virtud del artículo 45 del RGPD”, Airbnb te considera responsable independiente del tratamiento según el RGPD, no encargado del tratamiento, mediante cláusulas contractuales tipo entre responsables. Es una distinción importante. Como responsable, asumes todas las obligaciones que corresponden a esa figura. Entre ellas, la obligación del artículo 32 de aplicar medidas de seguridad técnicas y organizativas adecuadas (como el cifrado cuando proceda) y, de forma más general según el RGPD, gestionar las violaciones de seguridad de los datos personales conforme a las obligaciones del responsable. Con el RGPD, incumplir las obligaciones del responsable puede acarrear multas importantes, así que es fundamental que conozcas bien las normas.
La página de Normas de privacidad para anfitriones de Airbnb explica estas obligaciones e incluye enlaces a las páginas correspondientes de la Comisión Europea para más información.
Los anfitriones de Airbnb deben gestionar dos ámbitos que se solapan: cómo tratan los datos personales de los huéspedes y cómo monitorizan o acceden a la propiedad. Hacer bien ambas cosas protege la privacidad de los huéspedes y reduce el riesgo legal y reputacional para anfitriones y gestores de propiedades.
Repasamos las principales buenas prácticas de privacidad en Airbnb en cuatro ámbitos: gestión de los datos de los huéspedes, uso de dispositivos de grabación, monitorización respetuosa con la privacidad y respeto de los espacios privados.
Airbnb prohíbe todas las cámaras de seguridad y dispositivos de grabación en el interior, incluso si están apagados. Esta norma se aplica a todas las zonas interiores: salones, pasillos, dormitorios, baños y espacios compartidos. En este contexto, un "dispositivo de grabación" es cualquier aparato que grabe o transmita vídeo, imágenes o audio, lo que incluye los vigilabebés y las cámaras de timbre interiores. Las cámaras ocultas siempre han estado prohibidas.
Las cámaras exteriores siguen estando permitidas. Debes indicar la presencia y la ubicación aproximada de cada cámara en la descripción de tu anuncio, y no puedes orientarlas hacia espacios interiores ni hacia zonas exteriores de gran privacidad, como una ducha exterior cerrada.
Los monitores de decibelios están expresamente permitidos en el interior, y aquí es donde puedes proteger tu propiedad sin traspasar ninguna línea de privacidad. Según Airbnb, los anfitriones “pueden tener monitores de decibelios en el interior de la vivienda siempre que informen de su presencia y no estén ubicados en dormitorios, baños o zonas para dormir. Los anfitriones no están obligados a indicar dónde se encuentran sus monitores de decibelios”.
Esta información se indica en la sección de seguridad de los huéspedes y dispositivos de seguridad de tu anuncio. Marca "Hay un monitor de decibelios" y descríbelo.
El monitor de ruido de Minut se ajusta exactamente a estas normas: solo mide niveles de decibelios y no tiene cámaras. Funciona como un sonómetro, no como un micrófono, por lo que monitoriza el entorno y no al huésped.

Cumplir las normas de privacidad de Airbnb es, en gran medida, cuestión de sentido común, pero eso no siempre evitará problemas como las fiestas no autorizadas. Por eso, para ayudar a preservar la integridad de huéspedes y anfitriones, Airbnb anima a los anfitriones a aplicar algunas normas básicas, tal como se recoge en la política de privacidad:
Para los gestores de alquileres vacacionales, formar al personal sobre cualquier nueva política de privacidad de Airbnb es fundamental, pero no siempre resulta fácil, sobre todo si externalizas el personal de campo a un proveedor externo.
En su lugar, plantéate las siguientes estrategias más ligeras para ayudar a tu equipo de gestión y de campo a acceder a los conocimientos que necesita y aplicarlos de forma rápida y eficiente:
Seguir estas buenas prácticas de Airbnb no solo te ayuda a cumplir las normas: también ofrece a los huéspedes una estancia en la que se respeta su privacidad, protege tu integridad como anfitrión y mantiene una buena relación con los vecinos. Con el tiempo, eso se refleja en tus reseñas y tu reputación, y hace que tus propiedades sean más fáciles de gestionar.
Reserva una demo para ver cómo Minut gestiona el ruido y la privacidad sin cámaras ni grabación de audio.
Sí. Cuando un huésped envía una solicitud de reserva, Airbnb comparte su perfil y su nombre completo, los nombres de los huéspedes adicionales, su historial de cancelaciones, sus reseñas, su edad (cuando está permitido) y el resultado de posibles disputas. Una vez confirmada la reserva, Airbnb también comparte la foto de perfil y el número de teléfono del huésped. No comparte datos de pago ni financieros.
En el interior, no. Todas las cámaras y dispositivos de grabación interiores están prohibidos, incluso apagados. Las cámaras exteriores están permitidas si lo indicas en tu anuncio y no las orientas hacia espacios interiores o zonas de gran privacidad.
Sí, siempre que no graben audio, su presencia se indique en tu anuncio y no estén en dormitorios, baños o zonas para dormir. Minut cumple las tres condiciones.